Imagina que existe un banco, que cada mañana acredita en tu cuenta la suma de $86.40
No arrastra tu saldo día a día, al contrario cada noche borra cualquier cantidad de tu saldo que no usaste durante el día.
¿Qué harías? ¡Retirar hasta el último centavo, por supuesto!
Cada uno de nosotros tiene ese banco.
Su nombre es TIEMPO.
Cada mañana, este banco te acredita 86.400 segundos.
Cada noche, este banco borra, y da como perdido, cualquier cantidad de ese crédito que no hayas invertido en un buen propósito.
Este banco no arrastra saldos, ni permite sobregiros.
Cada día te abre una nueva cuenta.
Cada noche elimina los saldos del día.
Si no usas tus depósitos del día, la pérdida es tuya.
No se puede dar marcha atrás.
No existen los giros a cuenta del depósito de mañana.
Debes vivir en el presente con los depósitos de hoy.
Invierte de tal manera, de conseguir lo mejor en salud, felicidad y éxito.
El reloj sigue su marcha.
Consigue lo máximo en el día.
Para entender el valor de un año: pregúntale a algún estudiante que perdió el año de estudios.
Para entender el valor de un mes: pregúntale a la madre que alumbró un bebé prematuro.
Para entender el valor de una semana: pregúntale al editor de un semanario.
Para entender el valor de un día: pregúntale a los amantes que esperan encontrarse.
Para entender el valor de una hora: pregúntale a quien debe cuidar a un enfermo.
Para entender el valor de un minuto: pregúntale a una persona que perdió el último tren.
Para entender el valor de un segundo: pregúntale a una persona que evitó en un instante un accidente.
Para entender el valor de una milésima de segundo: pregúntale a la persona que ganó una medalla de oro en las olimpíadas.
Atesora cada momento que vivas. Y atesóralo más, si lo compartes con alguien especial.
Estamos acostumbrados a perder siempre el tiempo en pequeñeces o en acciones infructuosas, pero también eso forma parte de la inversión, el tiempo no es acumulable día con día, sin embargo las acciones si lo son, equivocarse no es el mayor error que podemos cometer, el mayor error radica en no saber aprovechar el momento, en no hacer lo que debamos o queramos hacer. ¿Cuántos de nosotros no nos arrepentimos por acciones no tomadas? ¿Cuántos de nosotros desearíamos tener la oportunidad de volver a hacer algo? el pasado ya pasó, pero siempre quedará la experiencia, así que lo posterior depende sólo de ti.
Ayer es historia…
Mañana es misterio…
Hoy es una dádiva…
Por eso es que se le llama EL PRESENTE.
Te deseo el mejor de los días!
que excelente pasaje …te felicito y deseo que seas muy feliz con tu futura esposa